Emma Get Wild + Mr. Vértigo
Juanma - 12-02-2006 20:57:16 | Categoria: Conciertos
Hace poco leí en alguna parte que Valencia es uno de esos lugares en los que ocurren cosas. Como Manchester, Liverpool o Glasgow pero en versión mediterránea. Una de esas ciudades de tamaño medio en las que fluyen condiciones propicias para ciertos fenómenos culturales. Y cada vez que me viene a la cabeza esa frase creo que hay más razones para creer que es cierta. Ayer sábado, echando un vistazo a la agenda de eventos de ocio que ofrecían los locales de la ciudad, era fácil comprobar la cantidad y calidad de oferta paralela disponible. Entre todas estas opciones escogimos el concierto que ofrecieron Emma Get Wild y Mr. Vértigo en la sala Matisse. Acertamos de lleno. Porque tal vez era la mejor propuesta sobre el papel. Porque no defraudaron. Y porque seguramente no sólo lo pensamos nosotros, sino también toda la gente que abarrotó dicha sala para ver en directo a estos dos prometedores grupos locales.

Los primeros podrían haber llegado directos desde Nashville, Tennesee. O incluso desde algún pueblecito irlandés. Y nadie habría objetado nada. Pero Emma Get Wild son un curioso híbrido británico-gallego-valenciano cuyo resultado en escena se convierte en una sorpresa mayúscula. Con unas grabaciones, sobre todo las primeras, de apariencia acústica y tendencia muy folk, uno podría pensar que sobre el escenario van a seguir por ese camino pausado y casi minimalista. Y lo hacen. Isa tenía guardada una armónica que intercalaba en algunas canciones (Something More, At the Time), e incluso la acertada incorporación de Nick al mando de un pequeño acordeón y una flauta sugería sonidos gaélicos. Pero también se desmelenan. A esta raíz folk habría que añadirle la aproximación rock con la que ellos mismos definen su estilo y que, visto lo visto, resulta merecida.

Emma Get Wild presentaron una formación con dos guitarras, bajo y potente batería con la que generaron un gran acompañamiento instrumental a la bonita voz de Isa. Cantando siempre en inglés y alejados de simplezas típicas –’Lift the burden above the breeze we laugh’-, la puesta en escena interactuando con el público y la buena sintonía de éste hicieron el resto. En resumen, muy grata sorpresa por parte de esta banda –a la que habrá que seguir de cerca- que sin duda contribuyó a elevar rápidamente el listón de la noche.


Mr. Vértigo recogieron el testigo y también rayaron a gran altura. Se presentaron con formato enriquecido con nuevo bajo y el público se apiñó frente al escenario. Algo indicaba una especie de cambio de tercio y ocurrió exactamente así. Si uno prestaba atención incluso podía escuchar cómo se coreaban las letras de sus temas más conocidos entre las primeras filas: La boda, Saltos peligrosos o Visitante de dormitorios son canciones de expulsión, de catarsis colectiva. Y con los instrumentos retorciéndose a apenas un par de metros de distancia es prácticamente imposible no contagiarse.

Durante algo más de tres cuartos de hora estuvieron los picanyeros alternando temas de sus anteriores trabajos y de su última maqueta (¿Y si todo arde?), así como alguna primicia que pronto debería ver la luz. Sus canciones poseen notables letras que suenan a disparos certeros al aire y melodías trabajadas gracias a un preciso uso instrumental. En directo confirmaron todo eso y le añadieron potencia y más fuelle, dominando los tiempos del concierto, sintiéndose cómodos sobre el escenario –véase a Neus, la teclado, tocando descalza-, y terminando la actuación en el punto álgido con todo un hit, La inyección de Irma. Se hizo corta.

Gran noche y acierto total en la programación de la sala Matisse que debería verse repetido más a menudo con otros grupos punteros del panorama local, que los hay. Mucho público y genial atmósfera en la que incluso hubo tiempo para que Emma Get Wild anunciaran la publicación de su disco para el próximo mes de marzo. Y no nos extraña. Transmiten la sensación de que lo mejor está por llegar. Respecto a Mr. Vértigo, ahí siguen. Algún cazatalentos con algo de criterio debería darse prisa y atar en corto a estos chavales. Urgentemente.

Los primeros podrían haber llegado directos desde Nashville, Tennesee. O incluso desde algún pueblecito irlandés. Y nadie habría objetado nada. Pero Emma Get Wild son un curioso híbrido británico-gallego-valenciano cuyo resultado en escena se convierte en una sorpresa mayúscula. Con unas grabaciones, sobre todo las primeras, de apariencia acústica y tendencia muy folk, uno podría pensar que sobre el escenario van a seguir por ese camino pausado y casi minimalista. Y lo hacen. Isa tenía guardada una armónica que intercalaba en algunas canciones (Something More, At the Time), e incluso la acertada incorporación de Nick al mando de un pequeño acordeón y una flauta sugería sonidos gaélicos. Pero también se desmelenan. A esta raíz folk habría que añadirle la aproximación rock con la que ellos mismos definen su estilo y que, visto lo visto, resulta merecida.

Emma Get Wild presentaron una formación con dos guitarras, bajo y potente batería con la que generaron un gran acompañamiento instrumental a la bonita voz de Isa. Cantando siempre en inglés y alejados de simplezas típicas –’Lift the burden above the breeze we laugh’-, la puesta en escena interactuando con el público y la buena sintonía de éste hicieron el resto. En resumen, muy grata sorpresa por parte de esta banda –a la que habrá que seguir de cerca- que sin duda contribuyó a elevar rápidamente el listón de la noche.


Mr. Vértigo recogieron el testigo y también rayaron a gran altura. Se presentaron con formato enriquecido con nuevo bajo y el público se apiñó frente al escenario. Algo indicaba una especie de cambio de tercio y ocurrió exactamente así. Si uno prestaba atención incluso podía escuchar cómo se coreaban las letras de sus temas más conocidos entre las primeras filas: La boda, Saltos peligrosos o Visitante de dormitorios son canciones de expulsión, de catarsis colectiva. Y con los instrumentos retorciéndose a apenas un par de metros de distancia es prácticamente imposible no contagiarse.

Durante algo más de tres cuartos de hora estuvieron los picanyeros alternando temas de sus anteriores trabajos y de su última maqueta (¿Y si todo arde?), así como alguna primicia que pronto debería ver la luz. Sus canciones poseen notables letras que suenan a disparos certeros al aire y melodías trabajadas gracias a un preciso uso instrumental. En directo confirmaron todo eso y le añadieron potencia y más fuelle, dominando los tiempos del concierto, sintiéndose cómodos sobre el escenario –véase a Neus, la teclado, tocando descalza-, y terminando la actuación en el punto álgido con todo un hit, La inyección de Irma. Se hizo corta.

Gran noche y acierto total en la programación de la sala Matisse que debería verse repetido más a menudo con otros grupos punteros del panorama local, que los hay. Mucho público y genial atmósfera en la que incluso hubo tiempo para que Emma Get Wild anunciaran la publicación de su disco para el próximo mes de marzo. Y no nos extraña. Transmiten la sensación de que lo mejor está por llegar. Respecto a Mr. Vértigo, ahí siguen. Algún cazatalentos con algo de criterio debería darse prisa y atar en corto a estos chavales. Urgentemente.
Comentarios (1) - Referencias (0)
Referencias
Comentarios
-
si...fenomenal concierto...nos sorprendió emma get wild...y mr. vertigo impresionantes...
ah...nos consta que se avecina grabación...Comentario de vinatea lounge hace 3 años y 46 meses